borracho casino

Un jugador borracho la lía en un casino

Un jugador pasó todos los límites de lo normal en la Nochevieja de este año después de beberse nada más y nada menos que 42 cervezas a lo largo de 17 interminables horas. El estado etílico del sujeto le impidió levantarse de la mesa cuando los trabajadores del local empezaron a cerrar las puertas y a invitar a los jugadores a marcharse a sus casas. Se dieron cuenta de que un jugador estaba durmiendo encima de la mesa y descubrieron el pastel. La tontería les va a costar muy cara a los trabajadores que permitieron que ese cliente acabara en ese estado.

La dirección del Star City Casino de Australia los ha despedido fulminantemente. Según la estricta legislación de Australia, está prohibido servir bebidas alcohólicas a aquellas personas que realmente presenten síntomas evidentes de embriaguez. El propio casino tendrá que hacer frente a una dura sanción pero no por ello ha dejado de tomar medidas particulares despidiendo a todos los trabajadores implicados en este despropósito que tuvo lugar en la última noche del año 2010 con este borracho.

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Helen Mikhael-Ghanime, una de las despedidas, aseguró que le pareció que este hombre no se tenía muy bien en pie, de hecho se llegó a quedar dormido en la mesa e incluso algún gerente del casino tuvo que ayudarle a cambiar las fichas de sitio. Una gran melopea sin lugar a dudas. Pero llegado a este punto uno se hace una pregunta bastante evidente: ¿Acaso también habían bebido los trabajadores del casino que fueron incapaces de ver a este persona en semejante estado de embriaguez? De todos modos, Star City Casino no va a poder librarse de una multa de 10.000 dólares por haber infringido esta ley de casinos.

No obstante, este jugador fue descubierto a última hora por los trabajadores cuando dormía plácidamente sobre una mesa de poker. Pero antes pudo manejar bien la situación ya que en la mesa de juego controló perfectamente sus emociones y quedó en un estado de sedación que parecía más bien tranquilidad y serenidad.

Muchos jugadores pensaron que se trataba de un excelente jugador porque tenía un ademán pausado y tranquilo. Lo que no sabían es que arrastraba un cogorza del quince. Aun así, el casino no fue multado con la cantidad máxima prevista por la ley al haber manejado la situación de forma ejemplar. Ver para creer.