Legislacion de juego de Malta
No es frecuente escuchar cosas así en el mundo del juego, pero hace unos meses se dio a conocer la noticia de que un cliente de un portal llamado Casino Club hizo bastante ruido, medios de comunicación incluidos, cuando el casino se negó a abonarle un bote progresivo que al parecer había conseguido de forma lícita.
Según este jugador, le correspondía el bote de 167 500 euros según las condiciones que establecía el casino en su página web, pero como el Casino se negó, este usuario, además de dar su parecer en diferentes medios online, levantó su queja ante la LGA de Malta, que es el organismo oficial que se encarga de otorgar las licencias a los operadores de este tipo de juegos dentro de los que se acojan a su ámbito legislativo.
Al final, la LGA no dio la razón al cliente, y entonces la cuestión se complicó más aún si cabe, porque este organismo no especificó en qué estaba basando su decisión de darle la razón a Casino Club.
El cliente, sintiéndose desamparado, optó, junto con otros jugadores habituales, por hacer ruido e indagar si había algo más detrás. Entonces se llegó a la conclusión de que en las leyes de Malta había algún tipo de cláusula que amparaba a este tipo de casinos, de modo que si no querían no estaban obligados a saldar sus deudas de juego.
Los periodistas que indagaron en el caso consultaron a la LGA, pero esta no ofreció respuesta, y a veces el silencio da para muchas especulaciones. Pero como el asunto iba camino de írsele de las manos, finalmente la LGA tuvo que revelar ciertos detalles en su web.
Para empezar, según la LGA, no era cierto que la legislación maltesa vigente en esta materia ampare de ningún modo el impago de las deudas de juego, sino que esa cláusula se aplica exclusivamente a operadores que no cuentan con licencia y que por lo tanto no están autorizados para ofrecer sus servicios.
Así las cosas, la cuestión es que este cliente se quedó sin cobrar la suma del premio que según él había ganado.